Qué fotos hacen un buen recorrido

El recorrido no arregla una foto mala: la deja diez veces más tiempo en pantalla. Una foto que en la ficha pasa desapercibida, aquí se ve cinco segundos y medio completos. Casi siempre que un video sale flojo, el problema son las fotos, no el recorrido.

Lo que más se nota

  • Resolución alta. Abajo de 1600 px de ancho, el zoom revela el pixel. Una foto de cámara o de celular reciente sobra; una descargada de un anuncio viejo, no.
  • Horizontales. El recorrido se mueve de lado: una foto horizontal tiene a dónde moverse, una vertical no y se recorta.
  • Cuartos amplios y con luz de día. El paneo lento sobre un espacio abierto es justo lo que vende; sobre un cuarto chico y oscuro solo alarga la incomodidad.

El orden importa

  • El recorrido respeta el orden de la ficha. Reordena ahí y se reordena aquí.
  • Empieza por la fachada: es la que ubica al que ve el video.
  • Sigue el camino real de una visita — entrada, sala, comedor, cocina, recámaras. Brincar de la cocina al jardín y de vuelta a la recámara desorienta.
  • Cierra con lo mejor que tenga: alberca, terraza, vista.

Qué dejar fuera

  • Fotos con logo, marca de agua o texto encima: el zoom las deforma y se ve pirata.
  • Planos y documentos. No se leen en movimiento.
  • Detalles cerrados — una llave, un apagador, una esquina. En pantalla completa por cinco segundos no dicen nada.
  • Fotos borrosas, chuecas o de noche con flash. El movimiento las delata más que la ficha.
  • Dos fotos casi iguales del mismo cuarto: parece que el video se trabó.

Con cinco o seis fotos buenas sale mejor que con ocho de relleno. El recorrido usa tus fotos tal como se ven en la tira: si quieres mejorarlas, amueblarlas o limpiarlas antes, hazlo desde «Editar imágenes» aquí mismo — y si amueblas un espacio, preséntalo como imagen ilustrativa ante tus clientes. El video sale sin música a propósito: ponle el audio desde Instagram al publicar, así agarras audio de tendencia y evitas que te tumben el alcance por derechos de autor.